El éxito del 2014 fue oficialmente declarado plagio por un juez de Los Angeles.

El veredicto se dio en la corte federal de Los Angeles, después de que el artista Gray acusara a Katy Perry de utilizar el beat de su rap cristiano titulado Joyful Noise (2008) sin su autorización.

La corte también declaró responsables a los colaboradores Lukasz Gottwald, Karl Martin Sandberg, Henry Walter, Sarah Hudson y Jordan Michael Houston, así como a Capitol Records y Warner Bros.